Familiares de los privados de libertad recluidos en la cárcel Yare III, ubicada en el estado Miranda, exigieron este martes una fe de vida de sus seres queridos, luego de que en la madrugada del pasado lunes 20 de abril se registrara una situación irregular dentro del recinto penitenciario.
De acuerdo con el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), hasta el momento las autoridades no han ofrecido una versión oficial sobre lo ocurrido. La falta de información ha generado incertidumbre entre los allegados de los internos, quienes aseguran no tener contacto ni noticias sobre su estado.
La organización no gubernamental también señaló que las visitas al penal fueron suspendidas tras los hechos, medida que ha incrementado la preocupación de los familiares, quienes se mantienen a las afueras del centro de reclusión a la espera de respuestas.
Los parientes de los reclusos insistieron en la necesidad de que las autoridades garanticen información clara y oportuna, así como el respeto a los derechos fundamentales de los privados de libertad.
Hasta ahora, se desconoce la magnitud de la situación registrada dentro del penal, mientras crece la presión para que se esclarezcan los hechos y se confirme el estado de los internos.
