Este viernes 10 de abril, madres, familiares, amigos y defensores de derechos humanos se congregan en una vigilia especial convocada para las 5:30 p.m., con el propósito de orar por la vida de los presos políticos y visibilizar las condiciones en las que permanecen detenidos.
La actividad, de carácter pacífico y espiritual, surge como una expresión de solidaridad y resistencia ante lo que los organizadores denuncian como una situación crítica dentro de los centros de reclusión. Según señalan, tanto ciudadanos venezolanos como extranjeros estarían siendo sometidos a presuntos actos de tortura, tratos crueles y formas de violencia institucional.
Más allá de la oración, la vigilia también se plantea como un espacio de exigencia. Los convocantes reiteran su llamado a las autoridades para que se respeten los derechos humanos de los detenidos y se garantice su integridad física y mental, en línea con los principios establecidos por la Organización de las Naciones Unidas.
Familiares de los privados de libertad han insistido en que estas acciones forman parte de una serie de iniciativas que buscan mantener la atención pública sobre la situación de los presos políticos en el país. En medio del dolor y la incertidumbre, la vigilia se convierte en un acto de fe, pero también en un recordatorio de que la lucha por la dignidad y la justicia no se detiene.
