El capitán Furan Guerrero habría sido expulsado de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) luego de denunciar públicamente la situación que atraviesa la institución castrense y advertir sobre presuntos casos de deserción de tropas en Caracas, de acuerdo con señalamientos difundidos en redes sociales.
Según las denuncias, antes de su salida de la FANB, Guerrero habría enfrentado medidas de presión dentro de la institución, entre ellas la paralización de sus ascensos y otras acciones que, según su entorno, estarían relacionadas con sus declaraciones sobre la situación interna de la Fuerza Armada.
El caso vuelve a generar cuestionamientos sobre las condiciones para que los militares puedan expresar críticas o alertas sobre asuntos internos de la institución sin enfrentar consecuencias administrativas o profesionales.
Los señalamientos apuntan además a una posible práctica de persecución contra oficiales que hacen públicas sus preocupaciones sobre el funcionamiento y la situación de la FANB. Hasta el momento, no se ha localizado una comunicación oficial del Ministerio de la Defensa que explique las razones de la presunta expulsión de Guerrero.
La denuncia plantea nuevamente interrogantes sobre el tratamiento que reciben dentro de la institución los militares que deciden hablar públicamente sobre problemas que consideran relevantes para la seguridad y el funcionamiento de la Fuerza Armada venezolana.
