La muerte de Eleiner Sánchez, ocurrió la noche del domingo 27 de septiembre en el centro de reclusión para mujeres La Crisálida, en Los Teques, genera nuevas denuncias sobre las condiciones de las personas privadas de libertad y la atención médica que reciben bajo custodia del Estado.
Por bitacora58.com
La muerte de Eleiner Sánchez en el centro de reclusión La Crisálida, en Los Teques, vuelve a poner bajo cuestionamiento las condiciones del sistema penitenciario venezolano y la atención médica que reciben todos los privados de libertad.
Según la denuncia difundida, Sánchez murió la noche del domingo 27 de septiembre, luego de presentar un fuerte dolor abdominal. Familiares y denunciantes sostienen que habría solicitado atención médica, pero que presuntamente no recibió el traslado oportuno a un centro asistencial. La versión señala que habría fallecido a consecuencia de una peritonitis, extremo que debe ser confirmado mediante una investigación médica y forense.
El caso adquiere una particular dimensión porque Sánchez estuvo vinculada al chavismo y formó parte de sus estructuras políticas, de acuerdo con antecedentes difundidos públicamente sobre su trayectoria. Sin embargo, hoy su muerte plantea una dolorosa paradoja: una mujer vinculada al mismo proyecto político terminó falleciendo mientras se encontraba bajo custodia de un Estado gobernado por ese mismo sector político.
Eleiner Sánchez, pasó de se la directora de la cárcel de Guárico a presa política del ministro García Zerpa
Eleiner Sánchez fue detenida el 6 de diciembre de 2024 cuando era directora del Centro Penitenciario para Procesados 26 de Julio, de San Juan de los Morros, por su presunta vinculación con un recluso.
Eleiner Sánchez, abogada y directora del Centro Penitenciario para Procesados 26 de Julio, ubicada en San Juan de los Morros, Guárico, entre octubre y diciembre de 2024, está detenida desde el 7 de diciembre de ese mismo año por una presunta orden del ministro de Servicio Penitenciario Julio García Zerpa. Para el momento tenía 53 días en el cargo.
El 7 de diciembre de 2024 se produjo la intervención de la cárcel con la participación de 3.000 funcionarios de seguridad. Durante el procedimiento, la directora y los custodios fueron llevados hasta el comando de la Guardia Nacional y les quitaron sus teléfonos, dice una carta de Eleiner a la que tuvo acceso El Pitazo.
“Me manda a buscar el ministro Julio (García) Zerpa donde de inmediato me manda a colocar el tirraje en las manos delante de todos los privados. De allí me llevaron a una oficina administrativa y delante de todo el personal que cargaba (el ministro) comenzó humillándome, preguntándome dónde estaban los armamentos… Me decía que yo había traicionado su gestión”, agrega.
Un día después, Tarek William Saab, entonces fiscal general de la República, publicó el anuncio de la detención de Eleiner por presuntamente mantener una relación con el pran de la megabanda Tren del Llano identificado como Wilfredo Sánchez, alias “Dinamita”.
La funcionaria fue trasladada de San Juan de los Morros hasta la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) de Boleíta. En una celda de máxima seguridad se enteró de esa acusación. Una custodia le dijo que su nombre aparecía en la prensa.
El hijo de la detenida, Eliezer Sáez, declaró a El Pitazo en aquella oportunidad, que su mamá fue presionada para asumir el cargo sin experiencia para luego ser víctima de un caso fabricado. Según él, la servidora pública se enteró de presuntas actividades de corrupción y narcotráfico que involucran a altos funcionarios del gobierno.
Es muy importante establecer si Sánchez, que estaba bajo custodia estatal recibió o no la atención médica que necesitaba cuando todavía podía ser atendida, para documentar responsabilidades hasta que llegue la verdadera justicia en Venezuela.
Una investigación había reportado que cumplía prisión en La Crisálida y que había denunciado previamente dificultades para recibir atención médica por una lesión.
Por ello, la muerte de Eleiner Sánchez no puede quedar reducida a una cifra más dentro de las cárceles venezolanas. Corresponde esclarecer qué ocurrió, reconstruir las últimas horas de su vida, identificar a los funcionarios que intervinieron y determinar las responsabilidades administrativas, disciplinarias y penales.
Es muy importante recordar que «Cuando una persona está privada de libertad, el Estado tiene una responsabilidad reforzada sobre su vida e integridad».
Esta nueva muerte vuelve a poner bajo escrutinio las denuncias sobre violaciones de derechos humanos en el sistema penitenciario venezolano, particularmente aquellas relacionadas con acceso a servicios médicos y condiciones de reclusión, donde haber sido parte del régimen no te garantiza la atención médica.
