Después de negarlo durante más de dos meses, el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel admitió este viernes que hay conversaciones entre el régimen cubano y funcionarios de la Administración Trump. El anuncio se realizó –de forma inesperada– a las 6:30 de la mañana (hora local), y mientras más del 60% del país estaba sin electricidad y sin conexión a internet.
En un vídeo transmitido por la televisión nacional, Díaz Canel reconoció estos contactos con el Gobierno de Estados Unidos para «buscar soluciones» al bloqueo impuesto a la nación caribeña. Según explicó, dichas conversaciones están «orientadas a buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones».
En el encuentro estuvieron presentes dirigentes del régimen, pero no Raúl Castro, que es quien realmente gobierna pese a su avanzada edad. En cambio, su nieto preferido, y jefe de su equipo de seguridad personal, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como ‘El Cangrejo’, estuvo presente aunque no ocupa ningún cargo ni en el Gobierno ni en el Partido Comunista.
Tras el anuncio, el presidente cubano compareció ante la prensa para confirmar que quiere «solucionar las tensas relaciones con EE.UU.» para «alejar la confrontación mediante el diálogo». Para ello, ha exigido «respeto a los sistemas políticos», en alusión al régimen autoritario del Partido Comunista, y «reciprocidad».
Además, recalcó en ambas intervenciones que la decisión de emprender este diálogo ha sido adoptada bajo la dirección del denominado líder de la revolución y general del Ejército, Raúl Castro, y la suya propia, «en acción colegiada con las máximas estructuras del partido, del Estado y del Gobierno».
Recientemente, la prensa ha señalado que Raúl Guillermo Rodríguez Castro estaría participando en las conversaciones con Washington en representación directa de su abuelo. ABC ya avanzó en febrero que también el hijo de Castro y tío de El Cangrejo, Alejandro Castro Espín, sostuvo encuentros en México con funcionarios de Estados Unidos. Sin embargo, no participó en el anuncio de Díaz-Canel.
Hace poco más de un mes, el títere de los Castro, como se le conoce a Miguel Díaz-Canel, reconoció un grave desabastecimiento de combustible en la isla. Pero su comparecencia durante más de dos horas fue otra muestra de nerviosismo y charlatanería, lejos de mostrar soluciones certeras ante la situación crítica. Por este motivo, los cubanos poco esperaban de esta nueva comparecencia, que había sido notificada la noche anterior.
No obstante, el anuncio llega tras varias semanas de récords en los cortes de electricidad en el país. Al respecto, Díaz-Canel reconoció que se habían agotado las reservas debido al «bloqueo energético impuesto por Estados Unidos».
Asimismo, la última semana han estallado protestas continuas en la mayoría de los barrios de La Habana. Cada noche, en medio de los apagones, cientos de personas de la capital, incluso madres con sus hijos a cuestas, salen a las calles o desde sus casas hacen sonar cacerolas, una forma de protesta pacífica ante los prolongados cortes de electricidad. También se ha visto a personas quemando contenedores y gritando consignas antigubernamentales como «Díaz-Canel ‘singao’», «abajo la dictadura», «patria y vida» y «libertad».
«No he podido darle de comer a mis hijos ni prepararles la merienda para la escuela porque no tengo corriente», se escucha a una madre desesperada en uno de los vídeos que circulan en redes sociales.
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