El oro al contado bajaba 0,2% hasta los 4.640,4 dólares por onza, luego de tocar su mayor nivel desde el pasado 14 de mayo. Por su parte, los futuros del oro en Estados Unidos se mantenían prácticamente sin cambios, en 4.696,1 dólares.
El precio del oro cedía este martes después de haber alcanzado durante la jornada su nivel más alto en más de tres meses, en un mercado atento a los próximos datos de inflación de Estados Unidos y a las declaraciones que ofrecerá esta semana el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh.
La corrección se produce en medio de una toma de beneficios por parte de los inversores, mientras el dólar recupera parte del terreno perdido durante la semana anterior. La fortaleza de la moneda estadounidense suele ejercer presión sobre el oro, al encarecer el metal para quienes operan con otras divisas.
Ole Hansen, analista de Saxo Bank, señaló que el movimiento de este martes responde principalmente a la recogida de beneficios y a la recuperación del dólar tras las pérdidas recientes.
El mercado también sigue de cerca las medidas adoptadas por el Departamento del Tesoro estadounidense, que decidió duplicar el volumen de sus operaciones de recompra con el objetivo de respaldar la liquidez de los bonos y letras de mayor plazo.
Ahora, la atención de los inversores estará puesta en las nuevas cifras de inflación de Estados Unidos y en las señales que pueda ofrecer la Reserva Federal sobre el rumbo de las tasas de interés. Estos factores podrían marcar el comportamiento del oro en las próximas sesiones.
