Caracas, Venezuela. Hoy 6 de agosto ha comenzado el dialogo entre un grupo opositor y el chavismo. Los actores por parte del chavismo son los mismos, pero las reglas han cambiado. Desde la captura de Maduro, la norma ya no es impuesta por un partido político ni por viejas figuras; el tutelaje está al mando y eso es un gran cambio para la política venezolana. Los tiempos varían, pero el objetivo sigue en pie.
El día de ayer veíamos a Diosdado Cabello en su programa Con el Mazo Dando contradecirse una y otra vez, decia que está a favor del dialogo y por otro lado dedicando horas enteras a querer dinamitarlo.
El oficialismo está constantemente llamando la atención con anuncios y peleas ficticias, esto ocurre cuando un movimiento ha perdido su propia estabilidad.
El chavismo ahora decide quién se queda y quién se va
Durante años veíamos como el régmien se presentaba como una roca, algo impenetrable; este año vimos como se vendieron entre ellos mismos para avanzar, pisando cabezas y rematando cuerpos. La historia se vuelve a repetir:
Como vimos en nuestro artículo de investigación: Analisis | La Declaración de Maracay y otras grietas del chavismo que juró «lealtad» ya no puede contener, el chavismo se está agrietando y no desde fuera, como muchos pensaban que iba a suceder sino desde dentro.
La discusión interna es a quien se sacrifica y quien se queda luego de la transición, EEUU le ha dado el espacio a Delcy Rodríguez para el cambio, pero con “la soga al cuello”. Mientras le da aire le recuerda lo que debe hacer y ella lo tiene claro.
Al respecto, Marshall Billingslea (ex funcionario del departamento del tesoro de EEUU), publicó un post y respaldó la ruta de transición democrática impulsada por la administración estadounidense. Expresó plena confianza en el secretario de Estado, Marco Rubio y afirmó que figuras clave de la cúpula, como Delcy Rodríguez, podrían intentar negociar salidas de emergencia, como el exilio o la rebaja de penas, para salvarse antes del desenlace inminente. Finalizó diciendo que la rendición de cuentas ante la justicia será inevitable.

Las diversas protestas, entrevistas, comunicados y descontento revelan quienes van a quedar fuera de la transición. Nos dice que el descontento izquierdista viene por la perdida de las cuotas de poder, no por la defensa de una ideología. Esto ya es el argumento claro de lo fragmentado que está el chavismo en el país, la pregunta pasó de ser “¿Cómo?” a “¿Cuándo?”.
Con información de Jessica Vallenilla.
Redacción BITACORA58.
