Delcy Rodríguez, designó este viernes como nuevo ministro de Salud al médico Carlos Alvarado, en el que será su segundo paso por esta cartera, y confirmó la salida de Nuramy Gutiérrez del organismo.
Rodríguez informó en su cuenta de Instagram sobre la designación de Alvarado. Se trata de la segunda ocasión en que el médico está al frente del Ministerio de Salud, puesto que ocupó el cargo entre 2018 y 2022.
GESTIÓN DE LA PANDEMIA
La gestión de Carlos Alvarado durante la pandemia del COVID-19 no puede analizarse como un hecho aislado. Fue, en realidad, la consecuencia directa de un país ya devastado por años de mala administración, corrupción y abandono institucional bajo el gobierno de Nicolás Maduro.
Cuando el virus llegó, Venezuela no estaba preparada. No porque no hubiera advertencias, sino porque el sistema de salud ya venía en ruinas. Hospitales sin insumos, sin agua, sin electricidad estable, con personal médico huyendo del país y con niveles críticos de escasez de medicamentos. Un colapso que no comenzó con la pandemia, pero que explotó con ella.
En ese contexto, la gestión de Alvarado no solo fue débil, fue complaciente con una estructura que ya estaba quebrada. En lugar de asumir la gravedad de la situación, el discurso oficial optó por maquillar cifras y proyectar una imagen de control que no se correspondía con la realidad que vivían médicos y pacientes. La falta de transparencia no fue un error, fue una política sostenida: durante años el Estado dejó de publicar datos epidemiológicos confiables, ocultando la magnitud de la crisis sanitaria.
En términos generales, su figura está asociada a la continuidad del modelo sanitario del chavismo en una etapa donde el sistema de salud ya mostraba un colapso estructural profundo, más que a una transformación real del mismo.
El enfoque del llamado “neorégimen” en Venezuela es claro, mantenerse en el poder reciclando figuras conocidas y colocando funcionarios complacientes, sin cambios reales en la estructura del Estado. Más que resolver la crisis, se busca sostener el sistema evitando asumir responsabilidades, mientras persisten los mismos problemas estructurales del país.
