En Cumaná no hay “orden”, hay miedo. Habitantes del sector El Bebedero, en el estado Sucre, denuncian una serie de presuntos abusos por parte de funcionarios del Destacamento 53 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), quienes —según testimonios vecinales— estarían ingresando a viviendas sin órdenes judiciales, ignorando abiertamente el debido proceso.
Las denuncias apuntan a allanamientos constantes, operativos sin justificación legal y una presencia intimidante que ha convertido la vida cotidiana en una rutina de angustia. “Aquí nadie duerme tranquilo. En cualquier momento entran como si nada”, relata un vecino que pidió resguardar su identidad por temor a represalias.
Mientras tanto, el discurso oficial insiste en proyectar estabilidad. Delcy Rodríguez ha promovido una narrativa de control y orden en el país. Sin embargo, en comunidades como El Bebedero, la realidad que describen sus habitantes dista de esa imagen: denuncian que la fuerza se impone por encima de la ley.
Los vecinos no piden privilegios. Exigen lo básico, que se respete la Constitución, que cesen los abusos y que las autoridades respondan. Pero hasta ahora, aseguran, el silencio oficial ha sido la única respuesta.
Porque cuando un barrio entero vive con miedo, no se puede hablar de seguridad. En El Bebedero existe un patrón de abuso que mantiene a familias enteras en zozobra.
