La planificación militar para una posible operación liderada por el Pentágono en Cuba se estaría intensificando de forma discreta, en caso de que el presidente Donald Trump ordene una intervención en la isla, según reveló el diario USA Today el miércoles 15 de abril, citando a fuentes anónimas.
De acuerdo con el reporte, estas directrices responden al aumento de las tensiones entre Washington y La Habana, en un contexto marcado por decisiones recientes de la administración estadounidense. En enero, Trump firmó una orden ejecutiva que califica al gobierno cubano como una “amenaza” para la seguridad nacional de Estados Unidos, en el marco de una escalada más amplia de presión política y económica sobre la isla.
La situación ha generado reacciones inmediatas en Cuba. El presidente Miguel Díaz-Canel aseguró la semana pasada que el país se prepara para enfrentar una posible agresión militar. Autoridades cubanas han reiterado que responderían ante cualquier ataque, en medio de un escenario que ya incluye medidas internas orientadas a un eventual “estado de guerra”.
Sin embargo, versiones oficiales dentro de Estados Unidos han intentado matizar estos reportes. A mediados de marzo, el jefe del Comando Sur, general Francis Donovan, declaró ante el Congreso que no existen preparativos para una “toma de Cuba”, negando que se estén realizando ensayos militares con ese objetivo.
Pese a ello, las tensiones continúan en aumento. En semanas recientes, Trump ha hecho declaraciones en las que sugiere que podría “tomar” o “liberar” Cuba, lo que ha contribuido a elevar la incertidumbre sobre una posible intervención.
El contexto regional también influye en la situación. La operación militar estadounidense en Venezuela a inicios de enero —que culminó con la captura de Nicolás Maduro— marcó un punto de inflexión en la dinámica geopolítica del área y alimentó especulaciones sobre Cuba como un posible siguiente objetivo.
Actualmente, la relación entre ambos países atraviesa uno de sus momentos más tensos en años, con sanciones, presiones económicas y advertencias militares que han deteriorado aún más el ya complejo vínculo bilateral.
Mientras tanto, el Departamento de Defensa y el Comando Sur no han emitido comentarios oficiales adicionales sobre las recientes filtraciones, que también han circulado en plataformas digitales como Substack.
