Tras la captura de Nicolás Maduro a inicios de enero, se reactivaron las expectativas de un cambio político en Venezuela y un eventual retorno de su diáspora. Sin embargo, los datos muestran cautela solo entre un 9% y un 12% de los venezolanos en el exterior planea regresar en el corto plazo, según encuestas del Observatorio Venezolano de la Diáspora y ACNUR.
El retorno sigue condicionado a mejoras profundas en economía, seguridad y estabilidad política. En países como Chile, donde la presión sobre migrantes irregulares ha aumentado, la situación es especialmente compleja, pues muchos enfrentan dificultades para regularizarse o incluso para salir, debido a la falta de documentación y canales consulares.
Así, más que un retorno masivo inminente, el escenario actual refleja incertidumbre, limitaciones institucionales y la necesidad de políticas que combinen control migratorio con integración y soluciones legales para quienes permanecen fuera de Venezuela.
