Caso Ali Zaki Hage Jalil reaviva foco internacional sobre terrorismo en la región.
El excomisionado venezolano Iván Simonovis difundió recientemente en sus redes sociales y canal de YouTube un mensaje en el que advierte sobre la presencia de presuntos terroristas vinculados a organizaciones internacionales en América Latina, señalando la necesidad de cooperación entre países para su captura y procesamiento.
Sus declaraciones surgen en medio de un hecho confirmado, la extradición desde Venezuela hacia Panamá de Ali Zaki Hage Jalil, señalado como principal sospechoso del atentado contra el vuelo 901 de la aerolínea Alas Chiricanas en 1994, que dejó 21 fallecidos, incluidos ciudadanos estadounidenses.
El caso, considerado el peor atentado terrorista en la historia de Panamá, ha sido investigado durante décadas y ha incluido la participación de agencias internacionales como el FBI. Autoridades panameñas y estadounidenses han vinculado al detenido con redes asociadas a Hezbolá, aunque el proceso judicial será el encargado de determinar responsabilidades.
Según información oficial, Hage Jalil fue capturado en noviembre de 2025 en Isla Margarita y posteriormente extraditado a Panamá, donde enfrentará cargos por homicidio y delitos contra la seguridad colectiva.
En este contexto, Simonovis sostiene que este caso representa solo uno de varios individuos que habrían operado en la región durante años sin ser procesados, lo que, a su juicio, evidencia la necesidad de fortalecer mecanismos de cooperación internacional en materia de seguridad.
Hasta el momento, no existe confirmación pública de una solicitud formal de Washington a la presidenta venezolana Delcy Rodríguez relacionada con este caso específico, más allá del interés manifestado por Estados Unidos debido a la presencia de víctimas estadounidenses en el atentado.
El desarrollo del proceso judicial en Panamá y la posible participación de otros países será clave para esclarecer completamente los hechos y determinar si existen redes más amplias vinculadas al caso.
