Lo que comenzó como un negocio ligado al entretenimiento y las apuestas terminó convirtiéndose, según investigaciones periodísticas, en una presunta estructura de extorsión que habría operado durante años bajo el amparo del poder político y judicial en Venezuela. Mientras los principales señalados recuperan su libertad, más de un centenar de personas continúan encarceladas.
Las investigaciones publicadas por El Pitazo y la Alianza Rebelde Investiga revelan un esquema que presuntamente giraba alrededor de Antonio «El Potro» Álvarez, entonces presidente del Instituto Nacional de Hipódromos, y de su aliado empresarial Ángel Pino, propietario de la corporación El Inmejorable.
Según los reportes, cualquier operador que quisiera mantener una casa de apuestas en funcionamiento debía obtener una licencia controlada por el entorno de Álvarez. Fuentes consultadas por los investigadores aseguran que las empresas pagaban entre 100.000 y 300.000 dólares anuales, además de entregar un porcentaje significativo de sus ingresos semanales para seguir operando.
Pero el dinero no sería el único elemento de presión.
Testimonios recogidos por los periodistas describen un patrón que habría incluido amenazas, investigaciones y detenciones contra quienes se negaban a cumplir con las exigencias económicas. Varias de las víctimas terminaron enfrentando acusaciones relacionadas con terrorismo, una figura penal que en Venezuela ha sido denunciada por organizaciones de derechos humanos debido a su uso contra personas consideradas incómodas para el poder.
En enero de 2025 la cuota subió a $1.000.000 mensual.
A mitad de año, se DUPLICÓ. ¿Y si te negabas a pagar?
① El Potro ordenaba
② Pino financiaba las movilizaciones de la PNB
③ El SEBIN ejecutaba la detención
④ Cargo:
TERRORISMO Al menos 120 personas cayeron en esa trampa. Muchas siguen presas HOY. Pino fue detenido en Maiquetía huyendo a Bogotá. Su mano derecha, Luzmeid Rosales, también cayó. Los dos ya están LIBRES. Sin imputación formal. Sin explicación.
El Potro: libre.
Pino: libre.
Las 120 víctimas: adentro.
Los detenidos salieron, las víctimas siguen presas
En marzo de 2026, Ángel Pino fue detenido cuando intentaba viajar a Bogotá. Poco después también fue arrestada Luzmeid Rosales, una de las principales ejecutivas vinculadas a la corporación El Inmejorable. Sin embargo, ambos recuperaron su libertad en circunstancias que hasta ahora no han sido explicadas oficialmente.
La situación ha generado indignación entre familiares y abogados de los detenidos, quienes observan cómo los nombres señalados por las investigaciones salen de prisión mientras quienes fueron procesados dentro de esta trama continúan encarcelados.
Una justicia bajo sospecha
Las denuncias también apuntan hacia sectores del sistema judicial que habrían facilitado el mantenimiento de estas causas penales. Diversas fuentes consultadas por El Pitazo afirman que decisiones tomadas desde altas instancias judiciales habrían impedido revisar expedientes o conceder medidas a varios de los acusados.
La historia deja una pregunta inquietante para los venezolanos: ¿cómo es posible que quienes aparecen vinculados a un supuesto esquema multimillonario de corrupción y extorsión recuperen su libertad mientras decenas de personas permanecen tras las rejas esperando justicia?
En un país golpeado durante años por la impunidad, casos como este profundizan la desconfianza ciudadana en las instituciones. Cuando el poder parece proteger a los poderosos y castigar a los más vulnerables, la justicia deja de ser un derecho y se convierte en un privilegio reservado para unos pocos.
