EE.UU. inicia bloqueo a puertos iraníes en el estrecho de Ormuz y aumenta la tensión internacional
El gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, inició este 13 de abril un bloqueo de los puertos iraníes en el estratégico estrecho de Ormuz, tras el fracaso de las conversaciones celebradas en Pakistán sobre el programa nuclear de Irán.
La medida, anunciada previamente por Trump, fue ejecutada por el Comando Central estadounidense para Oriente Medio, que precisó que únicamente podrán transitar por la zona buques que no tengan como origen o destino territorio iraní. El mandatario también señaló que países aliados podrían sumarse a la operación, aunque el primer ministro británico Keir Starmer descartó la participación del Reino Unido y reiteró su apuesta por una solución diplomática.
Desde Teherán, las autoridades calificaron el bloqueo como un acto “ilegal” y de “piratería”, advirtiendo de posibles represalias que podrían afectar a toda la región del Golfo Pérsico. En esa línea, el ejército iraní aseguró que, de mantenerse la medida, ningún puerto de la zona estaría a salvo.
Diversas reacciones internacionales evidencian la preocupación global ante la escalada. La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, consideró la decisión “sin sentido”, mientras que China, a través de su portavoz Guo Jiakun, pidió garantizar la libre navegación y resolver el conflicto por vías diplomáticas. Francia, por su parte, anunció una iniciativa junto al Reino Unido para convocar a países dispuestos a contribuir a una misión orientada a restablecer la seguridad marítima en la zona.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas más importantes para el comercio mundial de petróleo, por lo que el impacto del bloqueo se reflejó de inmediato en los mercados. El precio del crudo superó los 100 dólares por barril, con fuertes incrementos tanto en el Brent del Mar del Norte como en el West Texas Intermediate (WTI).
El centro de análisis The Soufan Center indicó que la estrategia de Washington busca presionar económicamente a Irán, limitando sus exportaciones y afectando a sus principales compradores, especialmente China.
La medida se produce en el contexto de un conflicto que comenzó el 28 de febrero con una ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, y que se ha extendido en la región tras sucesivas represalias. El balance de víctimas supera las 6.000 personas, principalmente en Irán y Líbano.
Mientras tanto, la continuidad del alto el fuego temporal, vigente por dos semanas y con fecha de expiración el 22 de abril,permanece incierta. Pakistán, que ha actuado como mediador en las բանակցaciones, ha instado a respetar la tregua, aunque ni Washington ni Teherán han confirmado su compromiso.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada mayor en una de las zonas más sensibles para la estabilidad energética global.
