La candidata a la Vicepresidencia de Colombia por un sector de la izquierda generó debate tras referirse a su trayectoria educativa y reconocer que durante su juventud no mostró interés por los estudios. Según sus declaraciones, nunca prestó mucha atención a sus maestros y no tuvo motivación para continuar su formación académica, situación que la llevó a cursar únicamente hasta octavo grado sin completar el bachillerato.
Las afirmaciones han provocado diversas reacciones en el ámbito político y en las redes sociales. Mientras algunos sectores consideran que sus palabras reflejan una experiencia personal marcada por dificultades sociales y económicas, otros cuestionan el mensaje que podría transmitirse sobre la importancia de la educación.
El tema ha reabierto la discusión sobre el acceso a la educación, la deserción escolar y las oportunidades de formación para las personas provenientes de contextos vulnerables. Hasta el momento, la candidata ha defendido su trayectoria personal y ha señalado que su experiencia de vida le ha permitido comprender de cerca las necesidades de amplios sectores de la población.
La controversia continúa generando opiniones divididas en medio del debate político nacional.
