El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó durante una audiencia ante la Cámara de Representantes que el Gobierno estadounidense mantiene bajo su administración múltiples activos vinculados a Venezuela, en un episodio que vuelve a colocar bajo escrutinio el manejo de los recursos generados por las operaciones petroleras venezolanas.
Por bitacora58.com
La declaración se produjo el 15 de septiembre de 2026, durante la audiencia anual de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara sobre el sistema financiero internacional. La propia comisión confirmó la comparecencia de Bessent como secretario del Tesoro.
Uno de los momentos centrales ocurrió cuando el congresista Sean Casten interrogó al funcionario sobre el dinero generado por los activos venezolanos bajo control estadounidense. De acuerdo con la transcripción publicada de la audiencia, Casten preguntó por el monto total de recursos que habían pasado por cuentas administradas por el Tesoro desde enero y si esas cuentas estaban vinculadas únicamente con las ventas de petróleo.
La respuesta de Bessent fue significativa. El funcionario reconoció que se trata de “muchos activos venezolanos”, ampliando el alcance más allá de los ingresos provenientes exclusivamente del crudo.
La cifra de los 13.000 millones sigue sin confirmación
La discusión también quedó vinculada a las declaraciones realizadas previamente por el presidente Donald Trump, quien había hablado de miles de millones de dólares procedentes de Venezuela. Sin embargo, durante su comparecencia, Bessent no confirmó que los flujos hubieran alcanzado los 13.000 millones de dólares.
El funcionario tampoco ofreció en la audiencia una cifra consolidada que permita establecer públicamente cuánto dinero ha ingresado, cuánto permanece bajo custodia y cuánto ha sido desembolsado.
La falta de una cifra oficial adquiere especial relevancia porque análisis anteriores ya habían señalado que, durante los primeros meses de la administración estadounidense sobre las exportaciones venezolanas, los ingresos habían alcanzado varios miles de millones de dólares. El Council on Foreign Relations estimó que cerca de 100 millones de barriles, con un valor aproximado de 8.000 millones de dólares, habían circulado durante los primeros cuatro meses del esquema, aunque advirtió que el Gobierno estadounidense no había publicado una contabilidad completa de las ventas, los ingresos o el uso de esos recursos.
KPMG y las cuentas bajo control estadounidense
Otro elemento relevante es la auditoría. Las autoridades estadounidenses habían señalado que KPMG participaría en la revisión de los recursos venezolanos administrados por Washington.
El antecedente documental es importante. En marzo, los legisladores Sean Casten y Chris Van Hollen solicitaron a Bessent información sobre la autoridad legal utilizada por el Tesoro para custodiar activos soberanos venezolanos y sobre el mecanismo empleado inicialmente mediante una institución financiera en Qatar.
El esquema comenzó con recursos canalizados a través de una cuenta en Qatar. El Council on Foreign Relations documentó que aproximadamente 300 millones de dólares habían sido desembolsados desde esa cuenta, mientras otros 200 millones permanecían allí en una etapa inicial. Posteriormente, funcionarios estadounidenses indicaron que los fondos pasarían a cuentas controladas directamente por el Tesoro.
La situación volvió a quedar bajo presión política esta semana. The Washington Post informó el 17 de septiembre que tres senadores demócratas solicitaron a Bessent y al secretario de Estado Marco Rubio información sobre el destino y utilización de los ingresos petroleros venezolanos. Según el diario, Rubio había declarado anteriormente que el dinero estaba siendo depositado en una cuenta bloqueada administrada por el Tesoro en Citibank y que KPMG sería financiada con esos recursos para auditar los gastos.
Una administración de activos que todavía exige respuestas
La relevancia de las declaraciones de Bessent no radica únicamente en cuánto dinero existe, sino en qué activos están bajo control estadounidense, quién los administra, dónde están depositados, cuánto se ha utilizado y bajo qué autoridad legal.
Documentos del Congreso muestran que los legisladores ya habían solicitado al Tesoro que identificara la base jurídica para ejercer custodia sobre activos soberanos de otro país y que entregara información sobre las cuentas utilizadas para manejar los ingresos petroleros venezolanos.
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses han sostenido que estos recursos pertenecen a Venezuela y que son administrados bajo mecanismos de custodia. Sin embargo, la ausencia de informes públicos completos mantiene abierta la discusión sobre la trazabilidad del dinero y los controles aplicados a su utilización.
La propia Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro mantiene actualmente licencias y medidas específicas relacionadas con Venezuela, incluida la actualización de licencias publicada el 16 de septiembre de 2026, un día después de la comparecencia de Bessent.
Para Venezuela, el asunto trasciende una discusión contable. Se trata de recursos derivados de activos nacionales cuya administración se encuentra ahora en manos de autoridades estadounidenses, mientras el Congreso exige información sobre los montos, las cuentas, los desembolsos, las auditorías y el marco legal que sustenta todo el mecanismo.
Bessent confirmó la existencia y administración de múltiples activos venezolanos. Lo que continúa sin una respuesta pública integral es cuánto dinero ha pasado por ese sistema y cuál ha sido, hasta ahora, el destino exacto de cada dólar.
Audiencia oficial de Scott Bessent ante la Cámara de Representantes
Declaración oficial de Bessent ante la Cámara
