Un trabajador de CORPOELEC sufrió una fuerte descarga eléctrica mientras intentaba reparar una falla en el sistema eléctrico en el estado Anzoátegui. El hombre resultó gravemente herido y estuvo a punto de perder la vida durante el incidente, lo que vuelve a poner en evidencia las precarias condiciones en las que muchos empleados del sector eléctrico realizan sus labores.
Este tipo de hechos no es aislado. En distintas regiones del país, trabajadores se ven obligados a enfrentar riesgos extremos al intervenir fallas eléctricas con equipos insuficientes, sin garantías adecuadas de seguridad y en medio de un sistema deteriorado.
La situación refleja una problemática más amplia: la crisis de los servicios públicos en Venezuela, donde las fallas eléctricas son frecuentes y el personal técnico trabaja bajo presión constante y con recursos limitados.
Mientras tanto, ciudadanos denuncian que la precariedad de las condiciones laborales contrasta con el gasto en propaganda oficial, en un contexto donde los trabajadores siguen arriesgando su vida para mantener operativos los servicios básicos.
