En su reciente discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente Donald Trump dijo que Estados Unidos había recibido más de 80 millones de barriles de petróleo de Venezuela, y describió a la nación como «nuestro nuevo amigo y socio».
Mientras Trump se dirigía al Congreso en Washington, en el puerto texano, la empresa de transporte International Frontier Forwarders completaba su carga equivalente a unos 120 contenedores con destino a Guanta, en el nororiente de Venezuela.
«Tenemos estimados más de 8.500 metros cúbicos de carga», explica a la AFP el venezolano estadounidense Greg Díaz, presidente de la compañía.
«Hasta el año pasado nos tomaba seis, ocho meses acumular suficiente carga para ir a Venezuela. Ahora, en 20 días hemos sido capaces de completar órdenes para llenar nuestro barco a máxima capacidad», señala Díaz.
Un trabajador es visto en el Roibeira, navegando bajo la bandera portuguesa, mientras es cargado por International Frontier Forwarders, Inc. con equipo para la industria del petróleo y el gas con destino a Venezuela en el Puerto de Houston, Texas el 25 de febrero de 2026 © RONALDO SCHEMIDT / AFP
Es la segunda carga que envía a bordo del Roibeira este año.
«Estamos llevando grúas, maquinarias para la construcción, montacargas, soporte para apoyar las operaciones petroleras, equipos de construcción, torres de luces, generadores, todo tipo de camiones», detalla.
La demanda, dice, viene de «empresas privadas en Venezuela que se han activado y están invirtiendo en grandes cantidades, que antes era imposible».
