La tragedia volvió a tocar las puertas de Caracas este 12 de mayo, cuando un incendio consumió dos habitaciones de una pensión ubicada en la Esquina El Muerto a Viento, en pleno corazón de una Venezuela golpeada por el abandono y la precariedad que dejó el chavismo tras años de destrucción institucional y social.
Según versiones de testigos, uno de los inquilinos manipulaba un cableado eléctrico improvisado dentro de su habitación cuando se produjo el incendio que rápidamente se extendió por el lugar. En cuestión de minutos, las llamas devoraron dos cuartos completos, sembrando pánico entre quienes sobreviven hacinados en estructuras deterioradas por el paso del tiempo y la falta absoluta de mantenimiento.
Funcionarios de los Bomberos de Caracas acudieron al sitio para controlar el fuego y evitar una tragedia mayor. Afortunadamente no se reportaron personas heridas, aunque los daños materiales fueron totales en las habitaciones afectadas.
Detrás de este nuevo siniestro queda otra postal dolorosa de la Venezuela arruinada por el modelo chavista y ahora sostenida bajo el cuestionado interinato de Delcy Rodríguez, donde la improvisación eléctrica, el colapso de los servicios y las condiciones indignas de vivienda se han convertido en parte de la rutina diaria de millones de ciudadanos.
Lo ocurrido en esta pensión no es un hecho aislado. Es el reflejo de un país donde la necesidad obliga a muchos a vivir entre conexiones clandestinas, instalaciones obsoletas y estructuras que parecen bombas de tiempo. Mientras el poder insiste en vender normalidad, la realidad sigue ardiendo en cada rincón olvidado de Venezuela.
