La líder opositora venezolana María Corina Machado denunció este jueves un nuevo caso que, según afirmó, evidencia la “crueldad sistemática” del régimen venezolano y la existencia de crímenes de lesa humanidad en el país.
Machado se refirió al caso de Víctor Hugo Quero Navas, detenido el 3 de enero de 2025, quien de acuerdo con denuncias de organizaciones de derechos humanos y familiares habría sido víctima de desaparición forzada, tortura y posterior asesinato bajo custodia estatal.
“EL MUNDO DEBE MIRAR A VENEZUELA: LA CRUELDAD NO TIENE LÍMITES”, expresó la dirigente en una declaración difundida públicamente, en la que calificó el hecho como un crimen que no puede ser aislado.
Según la denuncia, durante más de 16 meses la madre del detenido, Carmen Teresa Navas, recorrió centros de detención, tribunales e instituciones del Estado sin obtener respuestas sobre el paradero de su hijo. La única respuesta sostenida, afirmó Machado, fue “el silencio y la burla”.
De acuerdo con reportes de organizaciones de derechos humanos, el caso fue señalado como desaparición forzada desde su detención en enero de 2025 y posteriormente vinculado a graves violaciones de derechos humanos.
Machado sostuvo que la reciente notificación sobre la existencia de una tumba donde habría sido enterrado el cuerpo de Quero Navas, tras meses de incertidumbre para su familia, constituye una muestra de la gravedad del sistema represivo.
“Esto no es solo una tragedia; es un crimen de lesa humanidad ejecutado con impunidad absoluta. Es el horror sistemático contra una nación que exige justicia”, afirmó.
La dirigente opositora insistió en que el caso debe ser documentado y juzgado internacionalmente, y reiteró su llamado a la comunidad global a mantener la atención sobre Venezuela.
“Por Víctor Hugo, por la valentía de Carmen y por cada víctima de esta tiranía: no nos detendremos hasta que haya justicia y libertad en Venezuela”, concluyó.
El caso de Víctor Hugo Quero ha sido previamente documentado por organizaciones internacionales, que han advertido sobre la falta de información oficial durante meses y la situación de vulnerabilidad de su madre, quien exigía una “fe de vida” de su hijo.
