La MENTIRA Y EL ENGAÑO ha sido el rasgo distintivo de la gestión chavista durante casi tres décadas. En Venezuela, cifras tan básicas como la inflación, el estado de la salud pública o el censo se han manejado como si fueran secretos militares, dejando en la sombra también el desempeño de PDVSA y los balances de los ministerios. Vivimos en un entorno donde la falta de rendición de cuentas es la norma y los escándalos de corrupción surgen sin freno. Sin embargo, la situacioón está cambiando bajo la presión directa de la administración de Donald Trump, que ha forzado al sistema a mostrar sus números.
El Banco Central de Venezuela anunció que, tras un acuerdo entre Caracas y Washington, se han contratado firmas externas para auditar los fondos públicos. Luis Pérez González, quien asumió la presidencia del BCV después de que Estados Unidos levantara las sanciones a la entidad, aseguró que esta supervisión internacional brinda una tranquilidad necesaria. Su llegada al cargo marcó el fin de la etapa de Laura Guerra, vinculada al círculo familiar de Maduro, en la cúpula financiera.
Este giro es consecuencia directa de los eventos del 3 de enero, cuando fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y Cilia Flores. Desde entonces, la industria petrolera opera bajo una intervención norteamericana que vigila cada transacción, manteniendo los ingresos en cuentas custodiadas por el Tesoro de los Estados Unidos. En este nuevo tablero, Delcy Rodríguez, actuando como «presidenta encargada» y con el respaldo de la Casa Blanca, ha restablecido los lazos con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, organismos que no aceptan zonas grises en la información financiera.
El cumplimiento del Artículo IV del FMI obliga ahora a que misiones técnicas evalúen la economía real sobre el terreno, algo que, según el economista Omar Zambrano, está forzando al BCV a desempolvar datos que ocultó por años. Para los analistas de ThinkAnova, la llegada de estos equipos técnicos a Caracas para certificar las estadísticas oficiales representa el primer paso sólido hacia una verdadera reinserción de Venezuela en el sistema financiero global.
