Un total de 22 monjes budistas fueron detenidos en Sri Lanka luego de que las autoridades encontraran 110 kilogramos de cannabis ocultos en su equipaje durante un control en el Aeropuerto Internacional Bandaranaike.
El hallazgo ha sido calificado como el mayor decomiso de este tipo de droga en la historia de la terminal aérea, lo que ha generado conmoción tanto a nivel local como internacional.
Las autoridades han abierto una investigación para determinar si se trata de un caso aislado o de una posible red de contrabando en la que estarían involucrados miembros de la orden monástica, lo que ha encendido las alarmas sobre la utilización de estructuras religiosas para actividades ilícitas.
