El grupo estuvo conformado por 278 hombres, 33 mujeres y nueve menores de edad, quienes arribaron al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, principal puerta de entrada aérea del país.
A su llegada, las autoridades informaron que los migrantes recibieron atención médica gratuita, entrega de medicamentos y un proceso de “atención integral”, aunque sin detallar los protocolos aplicados durante su recepción.
Este vuelo representa el número 130 dentro del acuerdo migratorio suscrito entre Caracas y Washington en enero de 2025, un mecanismo que se ha mantenido activo pese a las tensiones políticas entre ambos gobiernos.
El retorno de venezolanos desde Estados Unidos se ha mantenido constante en las últimas semanas. Días atrás, otro grupo de 141 migrantes llegó desde Florida bajo el mismo esquema, reflejando una tendencia sostenida de repatriaciones.
Según cifras oficiales, más de 20.000 venezolanos han regresado al país desde febrero de 2025 mediante estos vuelos, consolidando este puente aéreo como una de las principales vías de retorno en un contexto marcado por mayores controles migratorios y cambios en las políticas de Estados Unidos.
Más allá de los números, cada vuelo representa historias de ida y vuelta: expectativas truncadas, decisiones forzadas y el reto de comenzar de nuevo. Mientras el Gobierno presenta el programa como una política de apoyo y reinserción, el fenómeno sigue evidenciando la complejidad de la migración venezolana, que continúa redefiniéndose entre salidas, retornos y nuevas incertidumbres.
