El diplomático, designado en 2025 y con trayectoria en países como India y Cuba, no solo ha participado en actos políticos del chavismo, sino que además ha defendido abiertamente la cooperación militar entre Irán y Venezuela, incluyendo el fortalecimiento de capacidades estratégicas.
En redes sociales han denunciado la presencia directa con colectivos armados, cercanía con estructuras del poder chavista y su rol dentro de una alianza geopolítica cada vez más profunda generan preocupación en sectores políticos y de seguridad.
La relación entre ambos regímenes, que incluye cooperación militar, tecnológica y energética, ha sido señalada como un desafío directo a los intereses de Estados Unidos y un factor de inestabilidad regional.
En un contexto donde los colectivos operan como brazos de control social, cualquier vínculo, directo o indirecto, con actores internacionales en estas dinámicas abre interrogantes que aún no tienen respuesta.
