La celebración de Dinorah Figuera por el restablecimiento del acceso a los portales informativos La Patilla y El Nacional contrasta con la realidad que todavía enfrentan decenas de medios de comunicación en Venezuela, donde más de 100 sitios web continúan bloqueados.
La presidenta de la Asamblea Nacional electa hace nada más y nada menos que 10años atras, es decir en 2015 destacó este jueves, a través de su cuenta en X, que ambos medios vuelven a estar disponibles sin restricciones y aprovechó para pedir que la medida se extienda al resto de los portales afectados.
«Hoy portales como La Patilla y El Nacional vuelven a ser leídos y visitados, sin tener bloqueos», expresó Figuera, quien insistió en que todos los medios deben recuperar el acceso para garantizar el derecho a la información.
Sin embargo, para millones de venezolanos, el desbloqueo de dos medios no representa una solución frente a la censura que persiste en el país. La permanencia de más de un centenar de portales bloqueados mantiene las restricciones al acceso a la información y evidencia que todavía queda mucho por resolver en materia de libertad de expresión.
El contraste también ha generado cuestionamientos sobre el alcance de las conversaciones políticas que se desarrollan en Venezuela. Para numerosos ciudadanos, la mesa de diálogo parece haberse convertido en una especie de mesa de tareas dirigidas, donde se anuncian avances puntuales, pero los asuntos fundamentales siguen sin respuestas.
Mientras se celebran desbloqueos parciales, continúan pendientes acuerdos concretos que permitan recuperar las garantías democráticas, restablecer las libertades políticas y establecer condiciones para unas elecciones libres y transparentes.
La pregunta que queda en el debate público es si estas conversaciones están encaminadas a producir una verdadera transición democrática o si se están conformando con anuncios parciales que dejan intactos los problemas de fondo.
Porque recuperar el acceso a dos portales es un paso, pero la libertad de expresión no puede negociarse por partes ni convertirse en un logro aislado mientras más de 100 medios digitales siguen fuera del alcance de los venezolanos.
