El presidente Donald Trump ha afirmado que el acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela permitirá a Washington controlar más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano. Sin embargo, especialistas consultados cuestionan esa cifra y sostienen que las reservas reales del país podrían ser considerablemente menores.
Venezuela declara tener 303.000 millones de barriles de reservas probadas, una cifra que la sitúa por encima de Arabia Saudita. No obstante, seis expertos consultados por AP estiman que una evaluación más realista estaría entre 60.000 y 120.000 millones de barriles.
La diferencia es importante porque pone en duda la rentabilidad del acuerdo anunciado por Trump en agosto, que contempla el acceso estadounidense a reservas petroleras mediante una empresa conjunta y operaciones en 17 campos petroleros.
Evanan Romero, antiguo funcionario venezolano del sector energético radicado en Houston, calificó la propuesta de poco creíble y afirmó que la Administración estadounidense podría no haber investigado suficientemente los datos presentados por Venezuela.
Por su parte, Luisa Palacios, expresidenta de Citgo e investigadora energética de la Universidad de Columbia, planteó que los 65.000 millones de barriles podrían referirse al petróleo existente en el subsuelo y no necesariamente a reservas probadas. Bajo determinados supuestos, sostuvo, la cantidad de reservas probadas podría representar apenas entre 10 % y 12 % de esa cifra.
Francisco Monaldi, especialista venezolano en petróleo de la Universidad Rice, calculó que, a corto plazo, las reservas que podrían clasificarse como probadas rondarían entre 10.000 y 15.000 millones de barriles, muy por debajo de la cifra anunciada por Trump.
El origen de las cifras cuestionadas
Según el reportaje, las dudas sobre las reservas venezolanas se remontan al gobierno de Hugo Chávez, cuando se inició un proceso para calcular el potencial petrolero de la Faja del Orinoco.
Durante la década de 2000, el Gobierno invitó a empresas estatales de países como Brasil, Irán, China y España a participar en las evaluaciones, además de contratar a la firma estadounidense Ryder Scott.
Esta empresa estimó que el subsuelo de la Faja del Orinoco contenía más de un billón de barriles de petróleo, pero no calculó las reservas probadas. El Gobierno venezolano realizó posteriormente ese cálculo, que la firma se negó a respaldar.
En su informe anual de 2011, Petróleos de Venezuela (PDVSA) reportó un incremento extraordinario de 82.000 millones de barriles, hasta acercarse a los 300.000 millones. La compañía atribuyó el aumento a ajustes derivados de una revisión de las tasas de recuperación, sin ofrecer mayores explicaciones.
Con esa cifra, Venezuela superó a Arabia Saudita y pasó a encabezar la clasificación mundial de reservas probadas publicada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Las dificultades para extraer el crudo
Los expertos citados por AP consideran que la tasa de recuperación del petróleo venezolano podría situarse actualmente alrededor del 10 % en términos generales y entre el 5 % y el 8 % en la Faja del Orinoco.
El crudo de esa región es más pesado que el petróleo convencional y no fluye fácilmente hacia los pozos. Su explotación requiere tecnología avanzada y grandes inversiones, lo que dificulta su desarrollo comercial.
La incertidumbre política, la falta de transparencia y el historial de incumplimientos contractuales también pueden desincentivar a las compañías extranjeras.
Romero señaló que algunos operadores han abandonado campos petroleros debido a las dificultades técnicas y económicas.
Qué contempla el acuerdo con Estados Unidos
Trump ha descrito el pacto como el mayor acuerdo petrolero de la historia y ha sostenido que permitirá ampliar las reservas estadounidenses, abastecer la reserva estratégica de petróleo y contribuir a reducir los precios de la gasolina.
La Casa Blanca defendió el acuerdo y afirmó que representa un paso importante para estabilizar la economía venezolana después de años de hiperinflación y escasa inversión.
Según los datos recogidos en el reportaje, los campos involucrados están bajo el control de una empresa conjunta vinculada a la compañía privada North American Blue Energy Partners (NABEP).
Sin embargo, AP señala que la Casa Blanca no ha explicado públicamente cómo llegó a la cifra de 65.000 millones de barriles ni respondió a las preguntas de la agencia sobre los cálculos.
La publicación también destaca que NABEP no cotiza en bolsa, por lo que no está sujeta a las mismas obligaciones de divulgación de reservas que las empresas petroleras que cotizan públicamente en Estados Unidos.
La OPEP mantiene a Venezuela en el primer lugar
Pese a las dudas de los especialistas, la OPEP continúa registrando a Venezuela como el país con mayores reservas probadas del mundo.
Su informe de 2026 atribuye al país 303.700 millones de barriles, frente a los 267.000 millones de Arabia Saudita y los 208.000 millones de Irán.
Los expertos consideran que la persistencia de esa cifra, sin suficiente transparencia sobre su metodología, podría generar desconfianza entre los inversionistas interesados en el sector petrolero venezolano.
Francisco Monaldi advirtió que resulta sospechoso que un país informe una cifra de reservas que prácticamente no cambia con el paso del tiempo.
El reportaje concluye que la diferencia entre el petróleo existente en el subsuelo y el que puede extraerse de manera razonable y económicamente viable es fundamental para evaluar el verdadero valor del acuerdo petrolero impulsado por Trump.
