El gobernador Rafael Lacava volvió a quedar en el centro de la polémica por unas declaraciones que contrastan con la realidad denunciada por habitantes de Carabobo, donde se han multiplicado las protestas contra los prolongados cortes eléctricos.
Redacción Bitácora.com
El gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, generó controversia este sábado 3 de octubre luego de asegurar públicamente que en la entidad “nunca se va la luz”, pese a que apenas días antes había anunciado un nuevo esquema de racionamiento eléctrico y mientras comunidades de distintos municipios protestaban por las interrupciones del servicio.
La declaración ocurrió durante una conversación con el periodista Nelin Escalante, cuando Lacava fue consultado sobre si estaría garantizado el suministro eléctrico durante la celebración de la Expo Sabe a Venezuela, prevista entre el 22 y el 25 de octubre.
“Aquí no se va la luz”, respondió el mandatario regional. Ante la observación de Escalante sobre el plan de racionamiento anunciado previamente por el propio gobernador, Lacava respondió que se trataba de algo que estaba “echando broma” y que era “para que la gente crea”.
La afirmación resulta especialmente llamativa porque el pasado 29 de septiembre Lacava había anunciado un plan piloto de administración de carga en Valencia, mediante el cual los cortes que anteriormente podían alcanzar seis horas continuas serían divididos en dos bloques de tres horas. El propio gobernador explicó que la medida respondía a la falta de megavatios, el incremento de la demanda y las altas temperaturas.
De los apagones a las protestas
Mientras desde la Gobernación se habla de un esquema diseñado para “minimizar” el impacto de los cortes, los reportes provenientes de distintos municipios muestran una situación mucho menos optimista.
Durante la noche del 30 de septiembre se registraron protestas, cacerolazos y cierres de vías en sectores de Guacara, San Joaquín, Los Guayos, San Diego y Naguanagua, entre otras zonas. En San Joaquín, manifestantes llegaron incluso a cerrar un tramo de la Autopista Regional del Centro para reclamar por las fallas eléctricas.
El reclamo ciudadano también llegó a expresarse contra la propia imagen del gobernador. El Pitazo reportó que manifestantes quemaron una valla con la fotografía de Lacava durante las protestas por los apagones.
La situación plantea una contradicción difícil de ignorar: mientras el discurso oficial intenta presentar el racionamiento como una solución técnica y temporal, los ciudadanos siguen denunciando interrupciones que afectan sus hogares, comercios, actividades laborales y educativas.
La “broma” que viven los carabobeños
Las declaraciones de Lacava también reabren el debate sobre la manera en que las autoridades del chavismo comunican una crisis que afecta directamente a la población.
Calificar como “broma” un esquema de administración de carga que el propio Ejecutivo regional había presentado días antes como una medida para enfrentar la falta de electricidad genera, cuando menos, una evidente tensión entre el discurso oficial y la experiencia reportada por los ciudadanos.
Y mientras el gobernador asegura que “nunca se va la luz”, habitantes de Carabobo llevan días saliendo a las calles precisamente para reclamar que la electricidad regrese.
Para muchos ciudadanos, el problema ya no es únicamente la duración de los apagones, sino también la falta de respuestas claras sobre sus causas, horarios y soluciones.
La escena resume una de las principales paradojas de la crisis venezolana: un gobierno obligado a anunciar racionamientos eléctricos mientras sus funcionarios intentan transmitir normalidad.
En Carabobo, la realidad de los vecinos parece estar escribiéndose en las calles, con cacerolas, protestas y reclamos, mientras desde el poder se insiste en que la luz, sencillamente, “nunca se va”.
