VENEZUELA | El regreso de Javier Oropeza a Venezuela, después de más de dos años de exilio, terminó abruptamente este jueves en Barquisimeto. El exalcalde del municipio Torres fue detenido luego de salir de una entrevista con un medio de comunicación en el estado Lara, en circunstancias que todavía no han sido explicadas públicamente por las autoridades.
Por bitacora58.com
La situación encendió las alarmas de organizaciones defensoras de los derechos humanos. Amnistía Internacional Américas denunció la detención y exigió a las autoridades venezolanas informar sobre el paradero de Oropeza y garantizar su integridad personal.
La organización también reclamó el cese de cualquier forma de persecución contra quienes ejercen posiciones críticas o disidentes en Venezuela.
El caso adquiere especial relevancia por el momento en que ocurrió. Oropeza había regresado al país apenas dos días antes, después de permanecer exiliado en España durante más de dos años. Su retorno se produjo luego de que, según información difundida por medios regionales, avanzara el proceso judicial relacionado con la causa que enfrentaba y se reportara el sobreseimiento de ese expediente.
Antes de su detención, el dirigente había cumplido actividades públicas en Barquisimeto y ofrecido declaraciones a medios de comunicación sobre su situación legal y su regreso a Venezuela.
Horas después, dirigentes políticos denunciaron que funcionarios de seguridad interceptaron a Oropeza cuando abandonaba las instalaciones del diario El Informador. También acudieron a una sede policial en Lara para solicitar información sobre su paradero.
La información sobre el organismo que ejecutó la detención ha sido objeto de distintas versiones. Dirigentes opositores señalaron inicialmente al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, mientras reportes posteriores indicaron que funcionarios policiales habrían confirmado que Oropeza permanecía detenido en una sede de inteligencia de la Policía Nacional Bolivariana para una supuesta verificación de su estatus legal. Hasta el momento, no existe una explicación oficial pública que aclare de manera definitiva las circunstancias y fundamentos de la medida.
El hecho también fue cuestionado por la Plataforma Unitaria Democrática, que exigió la liberación de Oropeza y recordó que la causa judicial que enfrentaba había sido sobreseída un día antes.
Para organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional, el punto central ahora es conocer dónde se encuentra Oropeza y asegurar que se respeten sus derechos fundamentales.
Su detención, ocurrida poco después de regresar del exilio y tras presentarse públicamente ante los medios, vuelve a colocar bajo escrutinio internacional la situación de los dirigentes políticos y ciudadanos que han denunciado persecución en Venezuela.
Mientras crece la presión para conocer su situación jurídica, familiares, dirigentes políticos y organizaciones defensoras de derechos humanos esperan una respuesta oficial que permita determinar por qué fue detenido, dónde permanece y bajo qué condiciones se encuentra.
