La angustia de cientos de familias venezolanas vuelve a tomar las calles. Padres, madres, hijos y seres queridos de presos políticos se concentran en Caracas para exigir algo que debería ser elemental en cualquier sociedad democrática, la libertad de quienes permanecen detenidos por razones políticas.
Por bitacora58.com
La periodista Maryorin Méndez ha seguido de cerca esta realidad y ha dado visibilidad a las denuncias de los familiares, quienes continúan reclamando respuestas ante la falta de soluciones por parte de las autoridades venezolanas.
La concentración en la Plaza O’Leary representa un nuevo intento de los familiares por acercar su reclamo directamente al poder. Desde allí buscan avanzar hacia el Palacio de Miraflores para exigir al Ejecutivo nacional que ordene las excarcelaciones y ponga fin a las detenciones vinculadas con motivos políticos.
Detrás de cada preso político existe una familia que también permanece encarcelada por la incertidumbre. Son hogares que viven pendientes de una llamada, de una noticia o de cualquier señal que permita saber cómo se encuentran sus seres queridos.
Mientras las autoridades hablan de normalidad, en las calles persiste el dolor de quienes llevan meses o incluso años esperando justicia. Las voces de estos familiares vuelven a recordar que la crisis política venezolana no puede reducirse a discursos oficiales ni a anuncios de ocasión.
La exigencia es clara y cada vez más visible. Los familiares reclaman libertad, respuestas y el fin de las detenciones por motivos políticos.
Frente a Miraflores, el mensaje vuelve a resonar con fuerza. Venezuela no puede hablar de justicia mientras existan familias enteras esperando que sus seres queridos regresen a casa.
Video de Maryorin Méndez
