Arrested man in handcuffs with handcuffed hands behind back in prison
Colombia registra un hecho sin precedentes en la lucha contra el maltrato animal. Un hombre acusado de abusar sexualmente de una perra fue enviado este jueves a prisión preventiva, en el primer caso de este tipo desde la entrada en vigencia de la llamada Ley No Más Zoofilia.
Por: bitacora58.com
El procesado fue identificado como Edwin Vélez Cardozo, señalado por la Fiscalía de haber abusado de una perra llamada Luna, quien terminó con sangrado, inflamación y daños permanentes en varios de sus órganos.
Según la investigación, el hombre habría retenido al animal el pasado 30 de agosto en el municipio de San Vicente de Chucurí, Santander, para llevarlo hasta su vivienda, donde presuntamente ocurrió el abuso.
Después de lo ocurrido, Luna presentó un deterioro evidente en su comportamiento y en su estado general. La Fiscalía informó que la perra redujo considerablemente su actividad y su alimentación, además de mostrar conductas de aislamiento y temor ante la presencia de personas.
El caso fue llevado por un fiscal de Santander con apoyo del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal, Gelma. Vélez Cardozo fue imputado por el delito de acceso carnal a animal, pero no aceptó los cargos.
Ante esta situación, un juez ordenó su prisión preventiva mientras avanzan las investigaciones y se determina su responsabilidad en los hechos.
La decisión representa un precedente para Colombia luego de la aprobación de la Ley 2627, sancionada el 24 de agosto de 2026, que por primera vez establece penas de cárcel para quienes cometan actos de acceso carnal contra animales.
La nueva legislación contempla penas de entre 48 y 55 meses de prisión, marcando un cambio significativo frente a la manera en que este tipo de agresiones eran perseguidas anteriormente.
La senadora Esmeralda Hernández, promotora de la ley, pidió que sobre el acusado recaiga la máxima condena si se demuestra su responsabilidad.
El caso de Luna vuelve a poner sobre la mesa una realidad que durante años permaneció prácticamente invisible. Los animales no pueden denunciar, contar lo que les hicieron ni defenderse por sí mismos. Por eso, la justicia y la sociedad tienen la responsabilidad de protegerlos frente a cualquier forma de violencia y abuso.
Para las organizaciones y defensores de los animales, este primer proceso bajo la nueva legislación representa una señal de que la violencia contra los animales ya no puede ser tratada como un asunto menor.
