Miles de litros de agua potable se pierden sin control en plena avenida San Martín de Caracas, mientras miles de familias venezolanas continúan enfrentando las consecuencias de un servicio de agua cada vez más deficiente.
Por: bitacora58.com
La rotura de una tubería, ubicada en una de las entradas del barrio El Guarataro, muy cerca del elevado, mantiene un verdadero río de agua corriendo por la vía. El desperdicio es evidente y, para los vecinos, resulta indignante ver cómo el vital líquido termina en las calles mientras en otros sectores los hogares pasan días enteros esperando que salga agua por los grifos.
Habitantes de la zona aseguran que ya han denunciado la avería ante Hidroven, pero hasta ahora no han recibido una respuesta que permita solucionar el problema. La tubería continúa rota y el agua sigue brotando, como si reparar una falla básica de los servicios públicos se hubiera convertido en una tarea imposible.
La escena retrata una realidad que se repite en distintos puntos del país. Agua que debería llegar a los hogares termina desperdiciada en las calles, mientras el deterioro de las tuberías, la falta de mantenimiento y la ausencia de respuestas oficiales golpean directamente a los ciudadanos.
En El Guarataro, la indignación crece porque los vecinos no están pidiendo privilegios. Están reclamando algo tan básico como que se repare una tubería y se deje de desperdiciar un recurso indispensable.
Mientras el régimen presume de estabilidad y normalidad, las calles muestran otra historia. Una historia de tuberías rotas, servicios públicos abandonados y comunidades obligadas a denunciar una y otra vez problemas que deberían ser atendidos con rapidez.
El agua continúa perdiéndose en la avenida San Martín. Y mientras el río artificial crece sobre el pavimento, también crece la sensación de abandono entre quienes viven en la zona y llevan tiempo esperando una solución.
