El régimen venezolano liberó, tras cumplir una condena de nueve años, a cuatro hombres condenados por su participación en el asesinato del dirigente chavista Robert Serra, ocurrido en Caracas en octubre del año 2014.
Por bitacora58.com
Los liberados son Erick Ricardo Romero Arteaga, Raidel Jesús Espinoza Flores, Wuadid Pacheco Pacheco y Danny Enrique Salinas Quevedo, quienes fueron sentenciados como cómplices.
Recordemos como defendía Robert Serra el proceso socialista desde que tenia 16 años:
La excarcelación, que se produce por cumplimiento de condena, ha generado cuestionamientos debido a que estas personas puedan ser incluidas dentro de listas de supuestos “presos políticos”.
El punto que provoca mayor indignación es precisamente la diferencia entre quienes cumplen una pena por un delito común y los ciudadanos que permanecen encarcelados por razones vinculadas a la persecución política, según denuncias de organizaciones defensoras de derechos humanos.
Robert Serra, dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y entonces diputado de la Asamblea Nacional, fue asesinado junto a su compañera María Herrera el 1 de octubre de 2014. El crimen fue presentado por las autoridades venezolanas como un homicidio planificado y sus responsables fueron procesados por la justicia venezolana.
Ahora, nueve años después, los cuatro condenados recuperan su libertad tras cumplir la pena impuesta por los tribunales.
La controversia no está, por tanto, en que una persona recupere su libertad después de cumplir una sentencia, sino en l utilización política de estas excarcelaciones para inflar las cifras de supuestos presos políticos, mezclando casos criminales con ciudadanos detenidos por motivos políticos.
Mientras estas personas salen de prisión después de cumplir una condena judicial, numerosos venezolanos continúan tras las rejas, denunciados por organizaciones como presos políticos y por procesos cuestionados por falta de garantías judiciales.
La diferencia es fundamenta, cumplir una condena por un delito no convierte automáticamente a una persona en preso político.
La liberación de los condenados por el asesinato de Robert Serra vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para el régimen, ¿cuántos de los excarcelados que presenta como “presos políticos” son realmente perseguidos por sus ideas y cuántos corresponden a personas procesadas por delitos comunes?
A Robert Serra ni la vida de nuevo rico, ni la seguridad de «rey» que tenia, ni e proceso que tanto defendió, lo pudo proteger de la muerte.
Desde Bitácora58.com nos preguntamos si el tutor está al tanto de estas falsas liberaciones, y si es así, deberían preguntarle a organizaciones no gubernamentales para que los mantengan bien informados.
