En la cúpula de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se ha abierto una conversación incómoda, aunque discreta, sobre continuidad, relevo y desgaste. Incluso sobre estabilidad. Interlocutores de la alta jerarquía militar venezolana hablan a EL PAÍS de un “descontento brutal” ante la prolongada permanencia de la actual cúpula y, en particular, de Vladimir Padrino López, que cumple casi 12 años al mando.
