El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (Clippve) denunció este sábado 13 de junio el delicado estado de salud de Rolando Guevara, al asegurar que su condición física se ha deteriorado progresivamente sin recibir atención médica adecuada.
Según la organización, Guevara ha presentado mareos intermitentes durante tres semanas consecutivas, síntomas que —afirman— persisten desde el pasado 23 de febrero. La denuncia fue difundida a través de la cuenta oficial de Instagram del comité, donde se alertó que las reiteradas solicitudes de atención médica habrían sido ignoradas por las autoridades responsables.
La denuncia de Clippve
Clippve sostuvo que, pese a las manifestaciones del detenido sobre su estado de salud, las autoridades “han hecho oídos sordos”, negándole una atención médica efectiva. “El Estado venezolano es el único responsable de la vida y la integridad física de Rolando Guevara”, expresó la organización.
El comité también advirtió sobre el presunto agravamiento de su condición dentro del centro de reclusión donde permanece detenido y relacionó este caso con denuncias previas sobre vulneraciones a los derechos humanos de personas privadas de libertad por razones políticas, incluyendo la falta de asistencia médica oportuna y condiciones de reclusión consideradas precarias.
Exigencia de medidas de protección
La organización recordó que en semanas recientes ha insistido en la necesidad de proteger la vida de los detenidos y garantizar el acceso a servicios de salud dentro del sistema penitenciario venezolano. Asimismo, aseguró que el Estado estaría incumpliendo una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos relacionada con el derecho a la salud y la integridad de los detenidos, por lo que exigió el cumplimiento “inmediato” de medidas de protección para Guevara.
Un llamado que trasciende la política
Más allá de las diferencias ideológicas, el estado de salud de una persona bajo custodia del Estado no debería convertirse en un debate político, sino en una cuestión humana. Quien está detenido no pierde su derecho a ser atendido, protegido y tratado con dignidad. Una sociedad se mide también por la manera en que cuida a los más vulnerables, incluso a quienes están tras las rejas.
Detrás del nombre de Rolando Guevara hay una familia que espera, que se angustia y que teme recibir una noticia irreversible. Ninguna madre, ningún padre, ningún hijo debería vivir con la incertidumbre de si su ser querido recibirá atención médica a tiempo. Porque cuando la salud se abandona y el sufrimiento se normaliza, no solo se deteriora una vida: se deteriora la humanidad de todo un país.
La exigencia de atención médica inmediata no es un privilegio ni una concesión política; es un derecho fundamental y una responsabilidad ineludible del Estado.
