La ONG Provea denunció este domingo que el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez consumó una “flagrante cesión de soberanía” al autorizar el ingreso de tropas y el sobrevuelo de aeronaves militares de Estados Unidos en Caracas, en el marco de ejercicios realizados por el Comando Sur en la embajada estadounidense.
El episodio vuelve a evidenciar el carácter tutelado del nuevo esquema político venezolano, marcado por la creciente decisiones estratégicas, militares y económicas del país, por parte de Washington. La autorización del operativo estadounidense, que incluyó el aterrizaje de aeronaves MV-22B Osprey y la presencia del jefe del Comando Sur, el general Francis L. Donovan, fue interpretada por sectores críticos como una demostración de subordinación directa del Estado venezolano a los intereses de EE.UU.
Provea sostuvo que la medida violó el artículo 187 de la Constitución venezolana, que establece que corresponde a la Asamblea Nacional autorizar el ingreso de misiones militares extranjeras al territorio nacional. Según la organización, el gobierno actuó al margen del marco constitucional para facilitar una operación militar extranjera dentro del país.
La ONG también cuestionó que, tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero durante la operación militar estadounidense en Caracas, las nuevas autoridades hayan priorizado acuerdos energéticos y reformas orientadas a favorecer inversiones extranjeras, especialmente en petróleo y minería, en línea con los intereses de Washington y corporaciones transnacionales.
El simulacro militar realizado el sábado incluyó sobrevuelos sobre Caracas, despliegue de personal armado y reuniones entre funcionarios estadounidenses y representantes del gobierno venezolano. Mientras tanto, organizaciones sociales y sectores de izquierda protestaron en la capital bajo consignas contra la “injerencia” y el “tutelaje” estadounidense sobre Venezuela.
