La doctora venezolana Rubeliz Bolívar fue liberada este miércoles de un centro de detención de inmigración en Texas, según lo ha confirmado Noticias Telemundo.
Un juez había determinado que la doctora debía salir bajo fianza. Bolívar había estado detenida durante un mes en el centro, luego de que la detuvieran al intentar subir a un avión junto a su hija de 5 años en el aeropuerto de McAllen.

En entrevista con Noticias Telemundo el martes, al conocer la decisión del juez, su esposo, Milenko Farias, afirmó que la hija de la pareja estaba muy contenta de saber que su madre regresaba a casa en California, y no dejaba de preguntar cuándo volvía.
Amplió que ahora, según los abogados de Bolívar, queda apelar ante las autoridades y disputar su aseveración de que había violado los términos de su visa.
“Sus compañeros preguntan mucho por ella. Todo el mundo está muy pendiente de ella. Es a diario”, indicó.
Comentó que ha sido un período difícil, pero “me he mantenido fuerte, como un pilar, para mi familia”.
“Ella ha conseguido la libertad gracias al apoyo de todos ustedes. Siempre me sostuvieron y eso me mantuvo en pie para seguir hablando y luchando para que ella pudiera conseguir lo que alcanzó ahora”, subrayó.
Otro caso de un doctor venezolano
El pasado 16 de abril, el doctor venezolano Ezequiel Véliz fue también puesto en libertad tras ser arrestado por agentes de la Patrulla Fronteriza el 6 de abril mientras viajaban con su esposo, confirmó su familia a Noticias Telemundo.
Véliz, de 32 años, había sido detenido en un punto de chequeo en Texas por supuestamente haber violado los términos de su visa, denunciaron sus familiares, quienes incluso desconocían dónde se encontraba retenido.
El médico había ingresado legalmente a Estados Unidos, pero perdió su permiso de trabajo cuando venció su estatus migratorio, mientras intentaba renovar su visa. Fue detenido a pesar de explicar que estaba en proceso de regularizar su situación y que estaba casado con un ciudadano estadounidense, ha asegurado su familia.
El venezolano había sido reconocido como “residente del año” en 2025 en UT Health, Rio Grande Valley, y atendía pacientes con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión.
