Durante su intervención en el Milken Institute, la dirigente venezolana María Corina Machado planteó una visión ambiciosa y profundamente transformadora para el futuro de Venezuela: reconstruir el país “desde cero”.
Sus declaraciones parten de un diagnóstico contundente. Según Machado, Venezuela atraviesa un colapso institucional total, donde “no hay una sola institución en pie”. Esta afirmación coincide con análisis recientes que describen al país en un punto de quiebre histórico tras años de deterioro político, económico y social .
Sin embargo, su propuesta no se limita a la recuperación de lo perdido. Machado introduce una idea estratégica: convertir a Venezuela en la primera nación reconstruida en la era de la inteligencia artificial. Esto implicaría no solo restaurar instituciones, sino rediseñarlas aprovechando tecnologías emergentes para acelerar el desarrollo en sectores clave como energía, educación, salud, finanzas e infraestructura.
La visión sugiere un modelo de “salto histórico”, donde el país podría evitar etapas tradicionales de desarrollo y avanzar directamente hacia sistemas más modernos, eficientes y digitalizados. Este enfoque está alineado con su discurso más amplio, que promueve apertura económica, innovación y atracción de inversión internacional como motores de crecimiento .
Machado también enfatizó el papel de la comunidad internacional. Agradeció al Milken Institute por brindarle una plataforma para mostrar lo que describió como “el futuro luminoso de Venezuela”, destacando que la reconstrucción no será un esfuerzo aislado, sino apoyado por aliados globales.
En conjunto, sus palabras configuran una narrativa dual: por un lado, el reconocimiento de una crisis estructural profunda; por otro, una apuesta por convertir esa crisis en una oportunidad para reinventar el país bajo un paradigma tecnológico y globalizado.
Más allá del optimismo, el desafío central sigue siendo cómo traducir esta visión en políticas concretas en un contexto aún marcado por incertidumbre política. No obstante, el planteamiento de Machado deja claro que, en su proyecto, la reconstrucción de Venezuela no sería simplemente un retorno al pasado, sino una redefinición de su futuro.
