La captura de Érika “N” en Caracas, Venezuela, ha comenzado a destapar detalles sobre la operación internacional que permitió ubicar a la principal sospechosa del feminicidio de su nuera, Carolina Flores, ocurrido el pasado 15 de abril en Ciudad de México.
De acuerdo con reportes de prensa, la mujer, de 63 años, habría abandonado territorio mexicano apenas un día después del crimen, lo que encendió las alertas de las autoridades y activó una coordinación temprana con organismos internacionales y cuerpos de seguridad venezolanos.
Las investigaciones indican que la sospechosa fue captada en video disparando contra la exreina de belleza dentro de su residencia en la zona de Polanco, un hecho que generó fuerte conmoción pública.
Coordinación anticipada entre países
Según versiones difundidas por medios, autoridades mexicanas habrían advertido de manera extraoficial a sus pares en Venezuela sobre la posible llegada de la acusada, incluso antes de la emisión formal de la notificación roja de Interpol.
Este aviso incluyó información clave sobre la identidad de la mujer y su presunta responsabilidad en el crimen, lo que permitió a los organismos de seguridad venezolanos mantenerse alerta ante su ingreso al país.
La ruta de escape habría incluido una escala en Panamá antes de su llegada a Venezuela, donde finalmente fue detenida el 29 de abril tras varios días prófuga.
Clave: cooperación internacional
La detención se concretó gracias a la coordinación entre la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, la Fiscalía General de la República y autoridades venezolanas, en el marco de los mecanismos de cooperación internacional y la activación de una ficha roja de Interpol.
Actualmente, Érika “N” permanece bajo custodia en Venezuela, mientras avanzan los trámites para su extradición a México, donde enfrentará cargos por feminicidio.
El caso ha generado indignación tanto por la violencia del crimen como por la fuga inicial de la sospechosa, y continúa bajo investigación para esclarecer completamente las responsabilidades y posibles omisiones en las primeras horas posteriores al asesinato.
