El viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, el cargo designado del chavismo más odiado de por los venezolanos de los últimos diez años, afirmó este martes que su designación responde a un “momento inédito en la historia de Venezuela” y defendió la necesidad de promover el “reencuentro y convivencia” entre los venezolanos.
Durante una entrevista concedida a Noticias Venevisión, Blanco explicó que decidió aceptar el cargo, pese a reconocer diferencias políticas con el actual gobierno, porque considera que “todos tenemos que dar pasos y aportar nuestro grano de arena” para “poner en alto el nombre de nuestro país ante el mundo” y «promover acciones de convivencia».
Las redes estallaron en criticas a Blanco por su cercanía y trabajo con el hoy «detenido» empresario que construyó su imperio gracias al chavismo, Raúl Gorrín.
Señaló que la Cancillería “debe ser el órgano rector de la política exterior de Venezuela al servicio de todos los venezolanos y no solo de una bandera o de un credo político”.
Sobre su nombramiento, indicó que no lo interpreta como “una señal especial para un partido político de oposición”, sino como “una consideración hacia la juventud venezolana hacia una persona que se ha formado para trabajar en el servicio exterior de su país”, sin embargo también hay que decir que gran parte no estan de acuerdo, y es tildado de agente del gobierno interino, o régimen chavista en manos de Delcy Rodríguez.
