Las intensas precipitaciones registradas durante la última semana en el estado Mérida han generado múltiples afectaciones en la infraestructura vial y en diversas comunidades. Entre los daños más relevantes destacan deslizamientos de rocas y sedimentos que impactaron la Troncal 008 y la vía que conecta Mérida con El Vigía.
En varios tramos, rocas de gran tamaño provocaron el quiebre del pavimento, obligando a las autoridades regionales a realizar labores de remoción para habilitar el tránsito bajo condiciones de precaución. El gobernador Arnaldo Sánchez informó que en la vía Mérida–El Vigía se registraron desprendimientos de rocas de más de 1,70 metros que perforaron la carretera. “Estamos trabajando para garantizar la reparación del 100% y el asfaltado de esta arteria vial”, aseguró.
Monitoreo constante y comunidades afectadas
Los organismos de Protección Civil activaron un monitoreo permanente en toda la entidad. En el municipio Alberto Adriani, especialmente en El Vigía, se reportaron crecidas de los ríos Onia y Guaruríes, que ya habían ocasionado daños en viviendas y postes eléctricos. Situaciones similares se presentaron en Zea y Obispo Ramos de Lora, donde se registraron inundaciones y deslizamientos que obstaculizaron vías.
En las últimas horas, equipos de emergencia atendieron afectaciones en el norte del municipio Campo Elías, específicamente en sectores como Puente de Humo y El Salado, donde autoridades locales trabajan en la recuperación de la vialidad.
Hasta ahora, no existe un balance oficial consolidado sobre el número total de comunidades afectadas. Sin embargo, reportes preliminares indican impactos en al menos tres municipios, con daños en viviendas, inundaciones leves y fallas en servicios básicos.
