La Policía portuguesa asestó un importante golpe contra el narcotráfico tras incautar cerca de una tonelada de cocaína escondida en contenedores marítimos procedentes de América del Sur. La droga estaba oculta entre sacos de azúcar, en un intento de evadir los controles aduaneros.
El operativo, llevado a cabo por la Policía Judicial (PJ), culminó con la detención de tres hombres de nacionalidad portuguesa y brasileña. Las detenciones se produjeron el jueves en la región de Baixo Minho y en el puerto de Leixões, al norte de Portugal.
Según las autoridades, la investigación comenzó a finales de 2025 en colaboración con la Autoridad Tributaria y Aduanera (AT), tras detectarse indicios de tráfico de estupefacientes por vía marítima, así como posibles delitos de asociación criminal y blanqueo de capitales. Las pesquisas también se centraron en la actividad de empresas comerciales establecidas en territorio portugués presuntamente vinculadas a la operación.
Durante el operativo, los agentes inspeccionaron diez contenedores de mercancías. En su interior, la cocaína de alta pureza, se encontraba cuidadosamente disimulada entre decenas de sacos de azúcar de 50 kilos.
La Policía Judicial destacó que se trata de la mayor incautación de cocaína realizada por el Departamento de Investigación Criminal de Braga. Los detenidos serán presentados ante la justicia, donde se determinarán las medidas cautelares correspondientes mientras avanza el proceso judicial.
