Dicen que el poder no siempre se ejerce desde el frente. A veces opera en las sombras, a través de nombres que no figuran en los titulares, pero que mueven millones como piezas de un tablero invisible. Así aparece la figura de Miguel Ángel Tovar, señalado en denuncias públicas como presunto testaferro de Vladimir Padrino López, uno de los hombres más influyentes del poder militar venezolano, hasta hacer una semana, que fue destituido del Minidterio de Defensa.
El relato comienza en Barinas, entre contratos, negocios y conexiones que crecieron al calor del Estado. Empresas vinculadas al sector petrolero, propiedades estratégicas y operaciones comerciales que, según distintas acusaciones difundidas en redes y espacios políticos, no solo prosperaron rápidamente, sino que lo hicieron bajo un manto de protección difícil de ignorar.
Se trata de Miguel Ángel Tovar Matheus, oriundo de Barinas, quien ha ejecutado muchos contratos irregulares con el estado venezolano, inclusive desde los Estados Unidos, donde abrió empresas, compró y vendió propiedades, incluyendo un avión que aún mantiene en su poder y que opera con matrícula venezolana.
Miguel Ángel Tovar Matheus está directamente vinculado a Constantino Padrino López, C.I. 6.925.813. residenciado en Altos de Barinas, en el estado Barinas. Constantino es hermano del Ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López y compadre de Tovar Matheus. Estos dos hombres mantienen una asociación con otro contratista venezolano, Gilberto Duarte, quien también posee propiedades millonarias en el estado de la Florida.
Mientras Venezuela se hundía en una crisis económica sin precedentes, marcada por escasez, inflación y migración masiva, la historia de Tovar tomaba otro rumbo. Lejos del colapso, su nombre empezó a asociarse con una vida de lujo fuera del país, particularmente en Estados Unidos, donde, según estas denuncias, habría trasladado parte de su fortuna.
El contraste es el corazón de este relato: de un país donde millones sobreviven con lo mínimo, a un estilo de vida que refleja abundancia, comodidad y exclusividad. Vehículos de alta gama, propiedades en zonas privilegiadas y un entorno que dista radicalmente de la realidad venezolana.
Quienes impulsan estas acusaciones aseguran que no se trata de un caso aislado, sino de un patrón: figuras cercanas al poder que, directa o indirectamente, habrían aprovechado su posición para acumular riqueza mientras el sistema se deterioraba. En ese esquema, Tovar aparece como una pieza clave, un intermediario que conecta negocios, poder y dinero.
Sin embargo, más allá de las versiones y señalamientos, hay un elemento que permanece constante: la opacidad. Pocas respuestas oficiales, escasas investigaciones públicas y un silencio que, para muchos, resulta tan revelador como las propias acusaciones.
Tovar Matheus registró empresas en el estado de la Florida, poniendo, incluso, a su familia como parte de la directiva, tal cual se puede constatar en los registros públicos del estado. Pero, debido a varios factores, incluyendo, inclusive, los cambios que ocurrieron en la política de los Estados Unidos, cuando llegó al poder el presidente Donald Trump, en enero de 2017, el contratista venezolano empezó a tomar medidas que le llevaron, no solamente a cerrar las empresas (en su mayoría usadas como vehículo para lavar dinero y transferir fondos a otras cuentas), sino a poner al frente de sus negocios a terceros, para evitar ser identificado por las autoridades.
Así, la historia de Miguel Ángel Tovar se mueve entre denuncias, sospechas y contrastes extremos. Un relato que, para algunos, simboliza cómo del saqueo puede surgir la opulencia; para otros, un ejemplo más de las narrativas que rodean al poder venezolano.
En cualquier caso, es una historia que sigue abierta. Y que, como muchas en Venezuela, se escribe entre lo que se dice, lo que se calla y lo que aún está por demostrarse.
La red familiar:
•Miguel Ángel Tovar trabaja en conjunto con sus hermanos y su esposa:

•Daniel Tovar, quien administra negocios y la venta de comida al mayor en Lechería.

•Fernando Tovar, con vínculos directos a los militares y al régimen.

Negocios y propiedades:
•La familia Tovar tiene propiedades y negocios en Lechería, incluyendo empresas vinculadas a la venta de alimentos.
•Miguel Ángel Tovar es dueño del matadero municipal del estado Barinas y de un restaurante en la misma región.
•La empresa Grupo Corporativo VTC, operando desde hace más de 15 años en la Faja Petrolífera del Orinoco, tiene su sede principal en Barinas y conexiones estrechas con altos mandos militares.

UN IMPERIO MILLONARIO NECESITA PROTECCIÓN:
Red de protección:
En Barinas, las propiedades asociadas a esta red están protegidas por altos mandos militares, con vigilancia cerrada y escoltas permanentes.
