El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia este jueves al referirse al conflicto con Irán como una “pequeña intervención”, asegurando que la operación militar era necesaria para frenar el desarrollo de armas nucleares por parte de Teherán.
Durante un evento en Las Vegas, centrado en la promoción de su agenda económica, Trump defendió su decisión de atacar a Irán en febrero, insistiendo en que, de no haber actuado, el país “ya tendría armas nucleares”. Sus declaraciones fueron recibidas con aplausos por parte de los asistentes.
El mandatario también afirmó que la situación está “por terminar bastante pronto”, restando gravedad a una escalada que ha mantenido en vilo a la comunidad internacional por sus posibles consecuencias en la estabilidad de Oriente Medio.
En paralelo, Trump anunció un cese al fuego de diez días entre Israel y Líbano, tras conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun. Según adelantó, ambos líderes podrían ser recibidos en la Casa Blanca en los próximos días para avanzar en negociaciones.
El acuerdo contempla que el Estado libanés adopte medidas para impedir ataques por parte de grupos armados como Hezbollah contra territorio israelí, reforzando así el rol de las fuerzas de seguridad oficiales en la defensa nacional.
Las declaraciones de Trump llegan en un momento delicado, marcado por un frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, cuyo vencimiento se acerca mientras se mantienen las expectativas de retomar conversaciones de paz. Sin embargo, su caracterización del conflicto como una acción menor ha despertado críticas, al contrastar con la magnitud geopolítica y militar de la crisis en la región.
