Emely Delgado no sabe dónde está su hijo desde hace 20 meses, nadie le ha dado una fe de vida
Han pasado 20 meses desde la última vez que Emely Delgado tuvo noticias de su hijo, sin que hasta hoy exista una fe de vida ni respuesta oficial sobre su paradero. La angustia se ha convertido en rutina para esta madre, que asegura haber agotado todas las vías institucionales sin obtener respuestas.
Su hijo, Jorgen Guanares, fotógrafo del municipio Junín, en el estado Táchira, desapareció el 2 de agosto de 2024. Desde entonces, su caso se suma a la lista de personas cuyo paradero sigue siendo desconocido en el país.

De acuerdo con sus familiares, Guanares había participado activamente en el contexto político de las elecciones presidenciales, incluyendo el reconteo de votos y la difusión de videos críticos contra el gobierno. Días antes de su desaparición, advirtió a allegados que estaba siendo amenazado y que su nombre figuraba en una lista.
La noche en que desapareció, salió de su vivienda en Rubio sin dejar rastro. Desde entonces, no se ha tenido información certera sobre su ubicación.
Su familia lo vincula con su activismo durante las elecciones presidenciales: participó en el reconteo de votos y publicó videos críticos contra el gobierno.
Su madre emprendió una búsqueda incansable recorriendo centros de reclusión como El Rodeo, Tocorón, Yare y Tocuyito. También acudió al Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y el Tribunal Supremo de Justicia, sin recibir respuesta concreta por parte de ninguna autoridad.
Incluso, en un momento, recibió información de que su hijo podría estar recluido en la cárcel de Tocorón, pero al verificar, las autoridades negaron que se encontrara allí y afirmaron no tener registro alguno de su detención.
Organizaciones de derechos humanos han documentado casos similares en el país, señalando que varias desapariciones ocurrieron tras las elecciones de 2024, muchas de ellas vinculadas a personas consideradas disidentes o críticas del gobierno.
Hoy, la incertidumbre sigue siendo total. Emely Delgado resume su desesperación en una frase que refleja el drama de muchas familias, “Ya no sé dónde más buscar a mi hijo”.
