De la narrativa al desencanto, cuando el discurso choca con la realidad-
Quien ayer formaba parte de la llamada “guerrilla comunicacional”, hoy asegura estar decepcionado de la realidad que enfrenta el país. Un giro que no pasa desapercibido y que reaviva el debate sobre el papel de quienes durante años defendieron una versión oficial que muchos ciudadanos cuestionaban, pero la verdad es que sin pagos dicen tener un choque con la realidad, y empiezan a sacar reflexiones.
Durante mucho tiempo, desde distintos espacios se construyó un relato que buscaba imponer una percepción alejada de las dificultades del país. Sin embargo, para millones de venezolanos, esa realidad nunca fue un descubrimiento reciente, sino una experiencia vivida día a día.
El cambio de postura evidencia una fractura entre el discurso sostenido en el pasado y el reconocimiento actual de una situación que ya era ampliamente denunciada. Para algunos, se trata de una toma de conciencia tardía; para otros, de una admisión inevitable frente a hechos que ya no pueden ocultarse.
Lo cierto es que cuando la realidad termina imponiéndose, las narrativas pierden fuerza. Y en ese punto, más allá de las posiciones.
