El congresista republicano Mario Díaz-Balart aseguró que la administración del presidente Donald Trump mantiene una política firme frente a Cuba y Venezuela, dejando claro que Washington no está dispuesto a negociar ni otorgar ventajas al gobierno de La Habana.
En declaraciones ofrecidas a Martí Noticias, el legislador afirmó que el régimen cubano ha utilizado durante años estrategias para ganar tiempo y obtener concesiones de administraciones anteriores, una dinámica que,s según subrayó, no se repetirá en el actual escenario político.
“El régimen debería entender que esta administración no está jugando”, expresó Díaz-Balart, al insistir en que Estados Unidos no aceptará la presencia de lo que calificó como “un régimen terrorista a 90 millas” de sus costas.
El congresista sostuvo que la presión política y económica impulsada por Washington podría llevar a un punto de quiebre en Cuba, y consideró poco probable que el gobierno de la isla logre sostenerse durante todo el mandato de Trump. Estas declaraciones se producen en un contexto de tensiones crecientes, pese a que La Habana ha manifestado su disposición a retomar el diálogo con Estados Unidos .
En relación con Venezuela, Díaz-Balart enfatizó que cualquier proceso de transición debe culminar en elecciones libres y multipartidistas. Según explicó, tanto la administración Trump como el secretario de Estado Marco Rubio han planteado una hoja de ruta orientada a restaurar la democracia en el país sudamericano.
“El objetivo final tiene que ser elecciones libres. Esa es la única solución viable”, afirmó el legislador, quien reiteró que la recuperación de la estabilidad y la prosperidad en Venezuela dependerá de un proceso democrático legítimo.
Asimismo, hizo referencia al rol de Delcy Rodríguez dentro del escenario político venezolano, advirtiendo que el respaldo de Estados Unidos estará condicionado al cumplimiento de las exigencias planteadas por Washington.
Las declaraciones de Díaz-Balart refuerzan la postura de línea dura que ha caracterizado la política exterior estadounidense hacia ambos países, en medio de un panorama regional marcado por tensiones diplomáticas, presión internacional y llamados a cambios políticos estructurales.
