Lo que debía ser una solución técnica para el manejo de aguas terminó convirtiéndose en un nuevo foco de polémica. Las estructuras hidráulicas diseñadas para canalizar el flujo y prevenir inundaciones que afecten viviendas e infraestructuras fueron utilizadas de forma cuestionable en un reciente episodio protagonizado por Delcy Rodríguez y Antonio Primitivo Cedeño Marrero, quienes de manera negligente han estado invitando los venezolanos a hacer uso de estas instalaciones como balneario publico.
Pero que se puede esperar de Antonio Primitivo, si solo en la temporada pasada de carnaval, Primitivo luego de invitar a los habitantes del estado Portuguesa a celebrar dicho feriado al casi es el responsable de una tragedia.
El 15 de febrero casi ocurre una tragedia: ¿Quién en su sano juicio celebra carnavales dentro del cause de un rio? El irresponsable gobernador chavista de Portuguesa, Primitivo Cedeño, invitó al pueblo de a celebrar carnavales en el rio Guanare, sin ningún tipo de seguridad.
La indignación en diversos sectores del país ha estallado, pues como todo en el chavismo, pasando por el madurismo ahora en el delcismo, invitan a hacer uso de estructuras hidráulicas, para la creación, pero en espacios que no están diseñadas para estos fines.

De acuerdo con denuncias ciudadanas, un caño de aguas residuales fue llenado artificialmente y presentado como un espacio apto para el disfrute de la comunidad. Testigos aseguran que incluso se incentivó a los habitantes a bañarse en el lugar, pese a las condiciones insalubres del agua.

La escena, que rápidamente se viralizó en redes sociales, ha sido comparada por usuarios con el río Ganges, conocido tanto por su valor religioso como por sus elevados niveles de contaminación en varias zonas. Sin embargo, en este caso, la crítica se centra en lo que muchos consideran una peligrosa improvisación que pone en riesgo la salud pública.
Expertos en ingeniería hidráulica advierten que este tipo de estructuras no están diseñadas para el contacto humano directo, especialmente cuando transportan o almacenan aguas residuales. La exposición puede derivar en enfermedades infecciosas, agravando aún más las condiciones de vulnerabilidad de las comunidades.
En medio de la crisis de servicios básicos que atraviesa el país, ciudadanos cuestionan que iniciativas de este tipo sustituyan soluciones reales y sostenibles.
“No es recreación, es negligencia”, comentan algunos afectados, quienes exigen inversiones serias en infraestructura y saneamiento.





Da tristeza darse cuenta de que no solo destruyeron la economía o los servicios, sino algo más profundo, el sentido común de todo un país.
Cuando llegamos al punto en que lo absurdo se normaliza, en el que la gente aplaude lo que antes hubiera indignado, es porque el daño ya no es solo material, es mental y emocional.
El chavismo, madurismo y delcismo, no solo vació los bolsillos, también confundió la lógica, hizo ver lo malo como bueno y lo indignante como cotidiano. Y eso duele más, porque recuperar un país no es solo levantarlo en infraestructura, sino volver a enseñar lo básico, lo que está bien, lo que está mal, y lo que jamás debimos aceptar.
POR BITACORA58
