“La diplomacia al servicio de una dictadura no es neutral”
La periodista venezolana Maibort Petit afirmó que asumir la representación diplomática de un régimen cuestionado por violaciones a los derechos humanos constituye una decisión consciente y está lejos de cualquier pretendida neutralidad.
“Tomar un cargo diplomático en nombre de una dictadura moribunda no es un acto técnico ni inocente. Es una elección que implica representar no solo a un Estado, sino a un sistema ampliamente señalado por la comunidad internacional”@MaibortPetit: Fotos de quienes decidieron voluntariamente representar una dictadura cruel y despiadada, expresó Petit, al referirse al rol de quienes aceptan estas posiciones en contextos de crisis política.
Según la comunicadora, cada acción o inacción, de estos funcionarios tiene un peso significativo. “Cada firma, cada discurso y cada silencio también es una forma de responsabilidad”, subrayó, destacando que el ejercicio diplomático en estos escenarios trasciende lo protocolar y entra en el terreno ético.
Petit advirtió que la historia suele juzgar con severidad a quienes, teniendo la posibilidad de decidir, optan por respaldar estructuras de poder cuestionadas en lugar de alinearse con las demandas ciudadanas y el respeto a los derechos fundamentales.
En ese sentido, insistió en que la neutralidad, en contextos de autoritarismo, es muchas veces una ilusión. “No hay indiferencia posible cuando se trata de representar a un sistema denunciado. Al final, siempre se está tomando partido”, concluyó.
