La tensión estalla en Carúpano, capital del municipio Bermúdez, donde comerciantes alzan su voz en medio del miedo y la impotencia.
Según múltiples denuncias, efectivos del GOES estarían protagonizando una serie de acciones que muchos califican como abusos descarados de poder.
Testimonios aseguran que locales comerciales están siendo invadidos, ocupados y hasta saqueados, sin la presentación de órdenes judiciales ni procedimientos legales visibles. “Esto no es un operativo, es un atropello”, repiten afectados que temen represalias mientras ven cómo su patrimonio desaparece ante sus ojos.
Las escenas descritas por los denunciantes dibujan un panorama alarmante: funcionarios actuando sin control, sin límites y sin rendir cuentas, en una ciudad donde el comercio lucha por sobrevivir en medio de la crisis.
Sin orden judicial. Sin ley. Sin freno.
Guardia Nacional se roba una gandola de cauchos en Cumaná.
La pregunta que retumba en las calles de Carúpano es clara:
¿Quién responde por los comerciantes? ¿Quién detiene este abuso?
Mientras tanto, el silencio oficial solo aumenta la indignación de una población que siente que ha quedado completamente desprotegida frente a quienes deberían garantizar el orden.
