A tres meses de haber firmado su orden de deportación voluntaria hacia su país, Junior José Puerta sigue bajo custodia de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), denunció su esposa, Marlinis Aliendres, en una entrevista concedida a Univision. Lo que prometía ser un retorno rápido se ha convertido en una pesadilla marcada por traslados arbitrarios, falta de respuestas oficiales y una profunda angustia familiar.
Puerta recibió una orden de deportación por parte de un juez de inmigración el pasado 12 de mayo de 2026, tras lo cual decidió acogerse a la salida voluntaria junto a su hija (quien es ciudadana estadounidense). Aunque la normativa estadounidense ofrece incentivos económicos de 3.000 dólares y un vuelo gratuito a quienes salen del país bajo esta condición, Alíendres asegura que su esposo nunca recibió dichos fondos ni la asistencia prometida.
El proceso de repatriación estuvo plagado de irregularidades. Tras la firma del 3 de julio, Puerta pasó una semana itinerante entre distintos centros de detención, incluyendo el centro de Folkson, una escala en Alexandria (Louisiana) y un fallido intento de traslado vía Miami que terminó devolviéndolo al punto de partida original en Georgia.
Desde la tarde anterior a su denuncia pública, Alíendres perdió todo tipo de comunicación con él y desconoce su ubicación actual exacta. La única certeza que otorgan las autoridades migratorias es que continúa bajo custodia de ICE, sin una fecha clara para su retorno a Venezuela.
La afectada también cuestionó los argumentos del Gobierno estadounidense que justifican los retrasos en las deportaciones por supuestas fallas logísticas, restricciones sanitarias (como casos de COVID-19) o la falta de cooperación diplomática actual con Venezuela. Para Alíendres y cientos de familias en su misma situación, estas demoras prolongadas y la falta de transparencia constituyen una forma de tortura psicológica.
Alíendres decidió retornar a Venezuela el pasado 25 de julio para esperar a su esposo, confiando en que el proceso tomaría pocas semanas tal como estipulaba el acuerdo. Sin embargo, ya han transcurrido tres meses de espera en territorio venezolano sin noticias positivas.
Con información de Univisión
